El estadio está donde cae la pelota. Un gráfico desgastado de un país y un emblema del globo terráqueo transmiten la historia del Juego Mundial en serigrafía, por delante y por detrás, sobre algodón denso y pesado. El fútbol es pasión, dónde sea. Lleva el escudo, viste el país, viste el juego que nunca duerme.